Yeti Cycles ha registrado en Estados Unidos una patente que propone una arquitectura distinta para las bicicletas de doble suspensión. El diseño prescinde, en determinadas configuraciones, de la horquilla telescópica y del amortiguador visibles en una bicicleta de montaña convencional, y sitúa los mecanismos de control del movimiento cerca de los ejes de las ruedas.
Un sistema basado en el giro
La solicitud US20260285439A1 fue presentada el 19 de marzo de 2026 y publicada el 24 de septiembre. Según la documentación, cuando una rueda supera un obstáculo y se desplaza con respecto al cuadro, ese movimiento provoca un giro que acciona un mecanismo encargado de ofrecer resistencia.
La patente no se limita a una única solución técnica. Entre las alternativas descritas aparecen elementos elásticos que se comprimen mediante piezas internas giratorias, muelles de torsión, cámaras neumáticas y amortiguadores hidráulicos rotativos. Estos últimos incluirían válvulas para regular la compresión y el rebote.
- El mecanismo puede situarse alrededor del eje de la rueda.
- La resistencia al movimiento podría ajustarse mediante distintos sistemas.
- Algunos elementos internos serían sustituibles para modificar el funcionamiento.
Más libertad para el diseño del cuadro
Al concentrar parte de la suspensión en las proximidades de las ruedas, la propuesta abre una configuración diferente para el chasis. La bicicleta podría mantener suspensión delante y detrás sin recurrir a los amortiguadores lineales habituales, con una apariencia más cercana a la de una rígida debido a la ausencia de un amortiguador convencional visible.
La solicitud contempla varias combinaciones de mecanismos y diferentes formas de controlar el recorrido. La resistencia podría adaptarse mediante la elección de los componentes internos o a través de ajustes específicos del sistema, aunque la documentación corresponde a un diseño patentado y no anuncia una bicicleta de producción.
Las incógnitas del uso prolongado
El planteamiento también deja abiertos aspectos relacionados con su aplicación práctica en MTB. La ubicación de los mecanismos junto a las ruedas los acercaría a zonas expuestas al barro, al agua y a los impactos. Por eso, el funcionamiento a largo plazo, la generación de calor, el desgaste y las necesidades de mantenimiento aparecen como cuestiones pendientes para una eventual aplicación comercial.