Tadej Pogacar ha explicado que las consecuencias de la caída sufrida en la octava etapa de la Vuelta fueron más graves de lo que se conoció inicialmente. El esloveno fue evacuado en ambulancia después del accidente y tuvo que renunciar al objetivo de completar su palmarés con una victoria final en la ronda española.
Una segunda radiografía amplió el diagnóstico
En una entrevista concedida a The Athletic, la sección deportiva de The New York Times, el corredor ha contado que una prueba realizada recientemente en Eslovenia detectó dos fracturas adicionales. El parte inicial ya había señalado una conmoción cerebral, una lesión en la vértebra C7 y una fractura en la clavícula izquierda que requirió cirugía.
«Sabía que tenía una fractura en la vértebra C7, pero descubrieron que también tenía fracturadas otras dos vértebras: T1 y T2».
Según explicó Pogacar en esa conversación, durante las dos primeras semanas posteriores al accidente atravesó un periodo especialmente complicado a nivel mental. El ciclista del UAE Team Emirates también reconoció que la nueva información sobre las lesiones cambió su perspectiva sobre la gravedad de la caída.
- Lesión conocida inicialmente: fractura en la vértebra C7.
- Lesiones detectadas después: fracturas en las vértebras T1 y T2.
- Otras consecuencias comunicadas: conmoción cerebral y fractura de la clavícula izquierda, operada.
El esloveno relató que al principio se alegró de no haber disputado el Campeonato de Europa, que figuraba entre sus objetivos. Cuando supo que tenía tres vértebras fracturadas, afirmó que su principal alivio era seguir con vida y poder ponerse de pie.
Decisión consensuada con el equipo
Pogacar confirmó además que la decisión de no participar en ese campeonato se tomó de común acuerdo con el UAE Team Emirates. También señaló que, después de tres semanas, la consolidación ósea apenas había avanzado y percibió que el equipo no estaba convencido de que regresara a la competición en ese momento.